21 10 2018
¿Por qué les causa tanto ruido una caravana de migrantes centroamericanos que atraviesa el país?
Agitan razones nacionalistas, legislaciones, incluso usan el recurso de la pobreza rampante en el país, cosa que el resto del año no les va ni les viene. Son xenófobicos.
Se hacen chaquetas mentales de viajes por el mundo, por placer, pero les indigna que un ser humano emigre a otro país por necesidad.
Se les llenan el teclado y la boca con resiliencia y solidaridad, pero son incapaces de solidarizarse con nada que no sea en torno a vuestro círculo existencial.
Entiéndanlo de una vez, la migración es una cuestión de profundas raíces que no se va a solucionar en tanto no se remuevan a conciencia los cimientos de las sociedades en que vivimos. Porque, ¿qué de distinto tenemos con los países de centroamérica? Si también han sido saqueados y aplastada su población por políticas económicas de sumisión a las grandes potencias económicas, lo que aquí casi casi es un sinónimo de USA.
Si también la pobreza y la violencia son sinónimos de México como lo son de Guatemala, Honduras, El Salvador, ¿qué nos hace diferentes, mejores?
¿Será que nos han convencido de que pese a haber más de 250 mil muertos por la violencia (sin contar los desaparecidos), que llevamos poco más de doce años en una situación de guerra civil, que pese a eso ya nos creímos el cuento de que vivimos en un país pacífico?
¿Que nos hace distintos, mejores, que centroamérica si imposición de proyectos de extracción, devastación de recursos naturales, saqueo, persecución política y enriquecimiento ilícito de la alta clase política son sinónimos de México como lo son de centroamérica?
No nos equivoquemos, llamemos a las cosas por su nombre. Asúmanse xenófobicos, y sean consecuentes, no acepten ayuda humanitaria de otros países, no viajen a otras latitudes.
Porque no es una cuestión de si consiguieron pasar con o sin documentos legales, no se trata de si vienen huyendo de la violencia, ni de si vienen a quitarle trabajo a los locales.
Porque la migración es un asunto viejo, y sucede a diario. A diario centroamericanos y de otras latitudes cruzan las fronteras, a diario, mexicanos cruzan la frontera norte sin papeles, buscando alcanzar el american dream.
La bronca, lo que les causa miedo, lo que los llena de terror, no a ustedes, a los poderosos, es que vengan organizados, es que vengan juntos.
Y a ustedes los convencieron de hacer la vocería gratuita de los dueños de este país, de la agenda Trump.
Agitan razones nacionalistas, legislaciones, incluso usan el recurso de la pobreza rampante en el país, cosa que el resto del año no les va ni les viene. Son xenófobicos.
Se hacen chaquetas mentales de viajes por el mundo, por placer, pero les indigna que un ser humano emigre a otro país por necesidad.
Se les llenan el teclado y la boca con resiliencia y solidaridad, pero son incapaces de solidarizarse con nada que no sea en torno a vuestro círculo existencial.
Entiéndanlo de una vez, la migración es una cuestión de profundas raíces que no se va a solucionar en tanto no se remuevan a conciencia los cimientos de las sociedades en que vivimos. Porque, ¿qué de distinto tenemos con los países de centroamérica? Si también han sido saqueados y aplastada su población por políticas económicas de sumisión a las grandes potencias económicas, lo que aquí casi casi es un sinónimo de USA.
Si también la pobreza y la violencia son sinónimos de México como lo son de Guatemala, Honduras, El Salvador, ¿qué nos hace diferentes, mejores?
¿Será que nos han convencido de que pese a haber más de 250 mil muertos por la violencia (sin contar los desaparecidos), que llevamos poco más de doce años en una situación de guerra civil, que pese a eso ya nos creímos el cuento de que vivimos en un país pacífico?
¿Que nos hace distintos, mejores, que centroamérica si imposición de proyectos de extracción, devastación de recursos naturales, saqueo, persecución política y enriquecimiento ilícito de la alta clase política son sinónimos de México como lo son de centroamérica?
No nos equivoquemos, llamemos a las cosas por su nombre. Asúmanse xenófobicos, y sean consecuentes, no acepten ayuda humanitaria de otros países, no viajen a otras latitudes.
Porque no es una cuestión de si consiguieron pasar con o sin documentos legales, no se trata de si vienen huyendo de la violencia, ni de si vienen a quitarle trabajo a los locales.
Porque la migración es un asunto viejo, y sucede a diario. A diario centroamericanos y de otras latitudes cruzan las fronteras, a diario, mexicanos cruzan la frontera norte sin papeles, buscando alcanzar el american dream.
La bronca, lo que les causa miedo, lo que los llena de terror, no a ustedes, a los poderosos, es que vengan organizados, es que vengan juntos.
Y a ustedes los convencieron de hacer la vocería gratuita de los dueños de este país, de la agenda Trump.
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