Sobre las posturas políticas. 2022 04 13
Una de los errores más graves y más comunes que cometemos al sostener una postura política no es pretender que tenemos la razón, sino la ruptura con el otro antes de ponderar los puntos de coincidencia.
Si se supone tenemos la intención de crear ya no un mundo, un espacio mejor, al relegar al que piensa distinto repetimos un patrón social muy socorrido.
El aislamiento del individuo es una práctica punitiva muy arraigada en nuestro día a día y por eso es tan fácil replicarlo. Decimos que no queremos trabajar con el que optó por votar a un color distinto al propio, (en el caso de los sufragistas, pero los ejemplos son muchos y para muchos aspectos de la vida) y se nos olvida que ambos estamos nadando en el mismo cúmulo de mierda. Decimos que nuestra intención es cambiar el orden de las cosas, pero asumimos el papel de censores y jueces antes que el de constructores.
Si bien es cierto que no se puede dialogar con ciertos extremos como el fascismo, pues los puntos de choque son mucho mayores e insalvables que los de coincidencia si los pudiera haber, no debemos olvidar al construir que no hay pureza ideológica, que la rigidez en el pensamiento solo demuestra nuestra falta de preparación y lo endeble de nuestro convencimiento. Y que las formas de ver el mundo se dan por convencimiento, que es una labor ardua y constante, y no por decreto o por arte de magia.
Comentarios
Publicar un comentario